Tras la emergencia del terremoto del 10 de agosto, nuestro centro de acopio en el CIDS Misión Paz se convirtió en un punto de encuentro donde cientos de personas, empresas y voluntarios se unieron con un mismo propósito: ayudar a quienes más lo necesitaban.
Recibimos toneladas de ayudas humanitarias, entre alimentos, insumos de primera necesidad y elementos esenciales, que fueron cuidadosamente organizadas, clasificadas y preparadas por nuestros equipos de voluntarios para llegar a las comunidades afectadas.
Desde el CIDS, estas ayudas fueron distribuidas a diferentes ciudades, municipios, corregimientos y veredas de Colombia, especialmente en Cali y el Valle del Cauca, alcanzando familias que atravesaban momentos difíciles y llevando un mensaje de esperanza en medio de la emergencia.
Cada donación recibida representó una historia de solidaridad y cada entrega fue una muestra de que cuando trabajamos unidos podemos responder, servir y llevar ayuda donde más se necesita.