Cuando Colombia atravesó esta emergencia, levantamos una convocatoria para reunir esfuerzos y llevar apoyo a quienes fueron afectados por el terremoto del 10 de agosto.
La solidaridad de muchas personas permitió recibir donaciones en nuestro centro de acopio del CIDS, organizar cada ayuda y enviarla a diferentes territorios, alcanzando comunidades en Cali, Buenaventura y distintos municipios, corregimientos y veredas del Valle del Cauca.
Una misión que demostró que el amor se refleja cuando decidimos actuar.